sábado, 7 de febrero de 2009

Destello de luz


Fausto,
es ese niño que despierta en las mañanas con las mejillas llenas de colores nuevos y chocolatada,
ese niño que te invita al juego de sus inventos y reclama tu cariño con la frescura en sus brazos;

Fausto,
es ese niño de cara redonda y rulos castaños que derrama su amor celeste en todo lo que tocan sus manos pulgarcito,
ese niño que completa los cuentos con sílabas y recorre el mundo con sus pies descalsos,

Fausto,
es ese niño que por las noches susurra secretos imaginando el universo lúdico que mañana tendrá ente él y reparte muñecos de peluche para que la oscuridad no parezca tan profunda,
ese niño que inventa melodías y palabras, negocia las normas de los adultos y dice "vale" cuando
el trato de mamá le parece justo,


Fausto es ese niño que al mirarlo a los ojos,
despacito,
te hace imposible imaginar que el mundo no será mejor
porque te envuelve en la inocencia de los primeros años
y te regala en cada pupila el destello de luz
que aún late, allá lejos,
en los rincones olvidados de los que hemos crecido.