sábado, 24 de octubre de 2009

Nuestro dios pecador

Hubo una época en mi vida, cuando tenía alrededor de 18 años, en que escuchaba "La venganza será terrible" todas las noches, incluso iba al Tortoni con amigos a presenciar aquellas charlas que alimentaron mi deseo de construir una ética y una moral diferente a la que presentaba el mundo y que sin duda, sigue presentando. Días atrás escuché sus palabras en relación con el exabrupto de Diego Armando Maradona y volví a emocionarme al sentirme indentificada nuevamente con sus palabras y con esa otra forma de mirar el mundo, una forma que sin ser novedosa ni sublime, se aparta de la hipocresía que impregna cada día nuestra sosiedad.
Los invito a escuchar un puñado de palabras que para muchos resultará un consuelo.

lunes, 5 de octubre de 2009

La voz que no cambia

Rindo desde este humilde rincón mi homenaje a La Negra Sosa. Lo más cerca que estuve de ella fueron unos 15 metros de distancia, un sábado, frente a la Biblioteca Nacional. Recuerdo que al cantar esta canción con su voz nativa tan singular, cierta magia comenzaba a derramarse a su alrededor; curiosamente su voz será lo único que no cambiará con el paso del tiempo.
Adiós Negrita!!!!!

sábado, 3 de octubre de 2009

La Iglesia y tres empanadas

Supongo que si existe un hecho que indigne nuevamente a los pobres, es que se hable ellos en un lugar que nada tiene que ver con sus vidas, no sólo por el lujo, la ostentación y el brillo de las copas, si no por lo inalcanzable y porque la reunión a la que me refiero estuvo auspiciada por Dromi quien enunció la famosa frase "NADA DE LO QUE DEBA SER ESTATAL PERMANECERÁ EN MANOS DEL ESTADO" durante el menemismo. Cuando supe de las declaraciones del cardenal Bergoglio en el hotel Alvear, recordé una escena de la querida película "Esperando la carroza", cuando Brandoni, después de haber visitado a un primo que vive en humildes condiciones, ya en su auto confortable, le comenta a otro familiar que le partía el alma que sólo tuvieran para comer tres empanadas. Lo cínico de aquellas palabras, es que las enuncia mientras se está comiendo una dejando al desnudo su hipócrita indignación.




¿Quiere decir esto que sólo se debe hablar de la pobreza desde las villas miserias? No, de ninguna manera. Quiere decir que la iglesia (y dejo a Dios de lado) nos ha enseñado a rezar por los pobres para que Dios los ayude, y es así como miles de fieles se acercan a comulgar los domingos y le piden al Santísimo que ayude al mendigo que duerme en la puerta de la iglesia. Luego salen, y pasan a su lado indiferentes, pero con la consciencia tranquila porque Dios seguro que lo ayudará.